La volatilidad de una tragamonedas describe cuánto se alejan los resultados de una sesión del promedio que marca el RTP. Un juego de volatilidad baja paga seguido y poco, así que tus sesiones se parecen entre sí; uno de volatilidad alta paga rara vez y mucho, así que muchas sesiones terminan bastante peor que el promedio y unas pocas, mucho mejor. Lo importante: la volatilidad no cambia cuánto perdés en promedio. Eso lo decide el RTP. Acá lo mostramos con dos juegos de ejemplo.
Dos juegos con el mismo RTP
Ejemplo: Dos juegos inventados y muy simplificados, con un solo premio cada uno. Juego A, volatilidad baja: en cada giro hay un 40% de probabilidad de cobrar 2,4 veces la apuesta. Juego B, volatilidad alta: hay un 1% de probabilidad de cobrar 96 veces la apuesta. Los dos tienen un RTP del 96%, porque 0,40 × 2,4 = 0,96 y 0,01 × 96 = 0,96.
Una tragamonedas real tiene decenas de premios distintos, pero la idea es la misma: el RTP se puede armar con muchos premios chicos o con pocos premios grandes.
Qué puede pasar en 100 giros de 1
| Juego A | Juego B | |
|---|---|---|
| Total apostado | 100 | 100 |
| Pérdida esperada | 4 | 4 |
| Probabilidad de terminar con ganancia | 37,7% | 26,4% |
| Probabilidad de no cobrar ningún premio | Prácticamente cero | 36,6% |
| Probabilidad de perder más de 50 | Menos de 1 en 60.000 | 36,6% |
| Desvío típico del resultado | ± 11,8 | ± 95,5 |
Las probabilidades salen de la distribución binomial. En el juego A hacen falta al menos 42 premios en 100 giros para terminar arriba (42 × 2,4 = 100,8). En el juego B alcanza con 2 premios (2 × 96 = 192), pero en más de un tercio de las sesiones no sale ninguno y perdés los 100.
Idea clave: Mismo RTP, misma pérdida esperada, sesiones completamente distintas. La volatilidad no decide cuánto te cuesta jugar a la larga: decide cuánto se mueve tu saldo en el camino.
Cómo leer los dos juegos
- Juego A: casi todas las sesiones terminan cerca del promedio. Rara vez ganás mucho y rara vez perdés mucho.
- Juego B: en más de un tercio de las sesiones no cobrás nada y perdés los 100; en otro tercio cobrás un solo premio y terminás en −4, justo el promedio; y solo en una de cada cuatro terminás arriba, y bien arriba.
El juego B parece más generoso cuando paga, y por eso los premios grandes se recuerdan más. Pero los dos cuestan lo mismo: 4 de cada 100 apostados, en promedio.
Cómo saber la volatilidad de un juego
- En la información del juego. Muchos proveedores indican si la volatilidad es baja, media o alta. No hay una escala única, así que tomalo como una referencia aproximada.
- En la tabla de pagos. Si el premio máximo es muchísimas veces la apuesta y los premios chicos son pocos, la volatilidad suele ser alta.
- En la frecuencia de premio, si el juego la publica: cuanto más baja, más largas pueden ser las rachas sin cobrar.
Qué cambia para vos
- El presupuesto: con volatilidad alta, el saldo sube y baja mucho más. Si vas a jugar, decidí antes cuánto estás dispuesto a perder y frená ahí.
- La duración: con volatilidad alta, una sesión puede terminarse en pocos minutos sin un solo premio.
- El costo: sigue siendo el mismo. Para comparar cuánto cuesta jugar, mirá el RTP; para saber cómo se va a sentir, la volatilidad.
Calculá la pérdida esperada de una sesión en la calculadora de RTP.
- La volatilidad mide cuánto se alejan las sesiones del promedio; el RTP fija el promedio.
- Con el mismo RTP, la volatilidad alta da más sesiones perdedoras y unas pocas muy ganadoras.
- No hay una escala única de volatilidad entre proveedores.
Fuentes
- Return To Player (RTP) in Online Gambling — eCOGRA (en inglés): RTP teórico y volatilidad
- Distribución binomial — Wikipedia: el cálculo de las probabilidades de la tabla
Solo para mayores de 18 años. Las tragamonedas son juegos de azar y ningún método cambia su resultado. Mirá nuestra página de Juego responsable.